Madrid en la Guerra Civil Española
Índice del artículo
- Madrid en la Guerra Civil al comienzo del conflicto
- La batalla de Madrid
- La Batalla del Jarama
- La Batalla de Brunete
- Resto de la guerra
Madrid fue uno de los lugares clave durante la Guerra Civil Española. Te explicamos los principales acontecimientos desde el inicio de la guerra, hasta que finalmente Madrid fue tomada por parte del bando franquista.
Madrid en la Guerra Civil Española - Inicio del conflicto (1936)
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Tras el alzamiento de Melilla el 18 de julio de 1936 y la toma de Ceuta, algunos republicanos no se tomaron demasiado en serio el levantamiento. Santiago Casares, presidente del Consejo de Ministros dijo: "Si el ejército se levanta, yo me voy a dormir".
Gran parte de la población esperaba una reacción por parte del gobierno. Los sindicatos y muchos ciudadanos pidieron que se entregasen armas a la población, pero el gobierno en un principio se negó. Ante esta actitud pasiva, el 19 de julio la Guardia de Asalto y algunos mandos militares leales a la República Española, comenzaron a entregar fusiles y armamento ligero a la población civil en diferentes zonas de Madrid.
Mientras tanto, el general Joaquín Fanjul, se dirigió al Cuartel de la Montaña, donde se encontraban tropas que apoyaban el levantamiento. Este grupo de sublevados, al mando de Fanjul, se armaron y se prepararon para declarar el estado de guerra en la capital.
Rápidamente, se vieron rodeados por tropas milicianas mientras esperaban el apoyo que nunca llegó del campamento de Carabanchel. Fueron atacados y terminaron rindiéndose el día 20 de julio por la mañana. Algunos fueron ejecutados allí mismo y otros llevados a prisión. Fanjul fue condenado a muerte y fusilado el 17 de agosto en la cárcel Modelo.

La batalla de Madrid
(4 nov 1936 - 15 ene 1937)
Franco sabía que una forma rápida de terminar el conflicto era tomando Madrid. Muchos pensaban que la toma sería rápida y fácil. De hecho, el gobierno republicano abandonó Madrid rapidísimo y se trasladó a Valencia.
El 4 de noviembre de 1936, el ataque se inicia en el aeródromo de Getafe al mando del general Varela. Sorprendentemente, uno de esos días, mientras los milicianos patrullaban, encontraron una copia exacta del plan de batalla del bando nacional para la conquista de Madrid. Esto probablemente ayudó enormemente al general Miaja a organizar una estrategia de defensa muy efectiva.
Los republicanos recibieron ayuda por parte del ejército ruso, con tanques T-26 y T-90, y con las Brigadas Internacionales, unidades militares de combatientes voluntarios extranjeros. Se estima que el número de estos voluntarios fue entre 35.000 y 60.000 hombres según las fuentes de diferentes historiadores.
La gran defensa por parte del experimentado general africanista José Miaja, la superioridad numérica y el armamento recibido, hicieron que las tropas de Franco no pudieran cumplir su objetivo y tuvieran que abandonar la idea de tomar Madrid.

La Batalla del Jarama
(6 feb 1937 - 27 feb 1937)
Esta fue la considerada la primera gran batalla de la Guerra Civil Española. El bando sublevado pretende cortar las comunicaciones de la capital con Valencia. Lo hacen apoyados por carros italianos y aviación alemana.
El 14 de febrero, las tropas franquistas consiguen cruzar la Tajuña a través de los puentes creados por los propios republicanos. Los republicanos consiguieron detener el avance y el conflicto se centró en el Cerro Pingarrón.
El cerro terminó en manos de los nacionales, pero no pudieron tomar la carretera de Valencia (su principal objetivo). Esto costó más de 7.000 bajas por parte del bando franquista y unas 10.000 por parte de los republicanos, incluyendo 2.500 soldados de las Brigadas Internacionales.
La Batalla de Brunete
(6 julio 1937 - 25 julio 1937)
Tras el fallido intento de tomar Madrid por parte del bando nacional en la Batalla del Jarama y el fracaso de los italianos fascistas en Guadalajara, los nacionales están centrando sus esfuerzos en el frente del norte.
El nuevo presidente de la República, Juan Negrín, creía que si atacaban Brunete, los sublevados tendrían que frenar su avance en el norte y enviar tropas de socorro a Madrid. Bajo este plan, los republicanos atacan Brunete.
Al comienzo de la batalla, todo fue según lo planeado para los republicanos, los nacionales cedieron y frenaron su avance en el norte, ya que tuvieron que enviar tropas de socorro a Brunete.
Poco a poco la situación se fue estabilizando, el avance republicano se estancó y el ejército del Frente Popular tuvo que retroceder perdiendo con unas 25.000 bajas. Se calcula que del bando sublevado cayeron unos 17.000 hombres.
Los nacionales siguieron ganando poder tras esta batalla, ya que Franco pudo concluir su ofensiva sobre Cantabria y Asturias, y cada vez tenían un control mayor sobre el territorio de la península.

Resto de la guerra
Durante el resto del conflicto, el bando sublevado continuó ganando poder y expandiéndose en el norte. Los republicanos se fueron debilitando cada vez más y, tras la toma de Cataluña en enero de 1939, todo apuntaba a que la resistencia republicana no duraría mucho más.
El 1 de marzo de 1939, el coronel Segismundo Casado da un golpe de estado contra el gobierno socialista de Negrín. Este golpe triunfó en todo el territorio republicano. Aunque en Madrid hubo varios días de enfrentamientos, finalmente, el 28 de Marzo las tropas sublevadas entraron en Madrid.
Como muchos ya sabían, el control de Madrid era clave para el desarrollo del conflicto. Tanto fue así que, nada más tomar Madrid, el bando nacional se hizo con el control del resto de la península tras la toma de Alicante el 1 de abril de 1939.